Cómo jugar

El juego entero cabe en cuatro teclas. Lo demás es saber cuándo usar cada una, y la respuesta casi siempre es “antes de lo que crees”.

Controles

El ladrido es el juego

El carpincho de verdad ladra cuando ve peligro, y todo el grupo reacciona al ladrido. Acá pasa lo mismo: quien está al alcance de la voz se congela, ladra también y pasa el aviso, en una cascada que cruza el campo. Es el sonido más importante del juego, y por eso tiene su propio canal de audio: nunca queda por debajo del resto.

Lo que da puntos es el momento. Ladrar mientras el depredador acecha arruina la emboscada y paga un bonus grande, porque la emboscada solo funciona por sorpresa. Ladrar demasiado temprano avisa de nada; ladrar en medio del salto ya es tarde.

Jugar como depredador

En la pantalla de selección podés ser yaguareté, yacaré, anaconda o águila harpía. Los controles son los mismos con otro sentido: shift esconde y espacio es el ataque. Ahí la cascada de ladridos juega contra vos: acercarte a la vista despierta a una centinela, la alarma se difunde y el grupo desaparece en el agua. Cada animal se acerca a su manera: el yaguareté se agacha en el monte, el yacaré desaparece sumergido, la anaconda casi no se ve pero tiene muy poco alcance, y el águila viene de arriba, aunque solo puede cargar a una cría.

Cuatro cosas que ayudan

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